Crónica 12: del 28 abril 5 de mayo 2008 (1ª)

Turquía







Los días pasado en el camping “Sugar Beach Club” han sido muy agradables gracias a la suma de varios factores, entorno, clima, temperatura, pocos acampados, buenos servicios, empleados eficaces, atentos. Los artífices de que todo funcione armoniosamente es un matrimonio encantador, formado por un turco y una cubana. Además del camping, en la laguna de Olüdeniz, tienen un restaurante-discoteca en el cercano pueblecito de Belcekiz. Consiguieron que me sintiera a gusto, participando en la cena de inauguración de temporada que ofrecen a todos sus empleados, 50 en total, 25 en el camping, 25 en el restaurante. Todo preparado para recibir a turistas y veraneantes.

Bar
Bar


Olüdeniz esta ubicado en la península de Licia. Esa zona conserva numerosos restos de las diferentes culturas que, en diferentes épocas, se asentaron en su costa y en el interior. Antes de iniciar el recorrido por la carretera que sigue paralela a la costa, en donde se encuentran interesantes muestras de ese pasado, me acerco a Kayakoy, un pueblo abandonado, desde la década de 1920. Gracias a Ataturk, Turquía logro la Independencia. En 1923, se firmaron tratados que establecieron el realojo de distintas comunidades griegas y turcas. Los griegos de Kayakoy fueron trasladados a un área cercana a Atenas. 2000 casas de piedra quedaron vacías, solo unas pocas fueron ocupadas por nuevos residentes.

Kayakoy
Kayakoy
Kayakoy
Kayakoy

El antiguo Kayakoy se ha convertido en una oferta turística más. Se conservan, en buen estado, dos iglesias. Hay algunos bares, restaurantes e incluso un hotel rural. El valle encierra campos de cultivo, entre los que se levantan modernas casas con placas solares. Pasear por las solitarias calles de la ciudad abandonada es como recorrer las ruinas de una ciudad bombardeada. Han acondicionado algunos tramos, con escalones, para facilitar el acceso. El tiempo y el abandono, sumados a las inclemencias del tiempo, forman la más eficaz y barata compañía de derribos que existe. Primero cae el tejado, luego los techos y al final las paredes. La vegetación termina el trabajo. Las semillas que transporta el viento se convierten en plantas y arbustos, levantan las piedras de las calzadas y cubren restos de paredes. Para evitar que ese fuera el fin de Kayakoy, el Ministerio de Cultura otorgo al pueblo el rango de Monumento. Se observan las capas de cemento que logran conservar las paredes. El entorno, a pesar de todo, es relajante. Las flores crecen por doquier. Llegan pocos grupos que siguen un itinerario corto hasta las dos iglesias que se conservan en un estado aceptable. Después de las tres horas que he empleado en mi visita, he continuado observando el pueblo, encaramado en las laderas, mientras comía en un restaurante sencillo, bien adaptado al escenario.

Iglesia Asagi - Kayakoy
Iglesia Asagi - Kayakoy
Calle empedrada - Kayakoy
Higuera dentro de casa - Kayakoy
Casas nuevas - Kayakoy
Tomando cervecita en Kayakoy

El camino de la costa, desde Olüdeniz, pasa por Xanthos, la antigua capital de Licia. Fue arrasada por los persas en el siglo VI a.C. Sus habitantes antes de ser capturados, después de ofrecer una feroz resistencia, decidieron inmolarse y quemar todas sus pertenencias, casas incluidas. Solo sobrevivieron 80 familias. Hay dudas al explicar por qué se salvaron. Unos dicen que estaban lejos de la ciudad, pastoreando sus rebaños, otros que se trataban de familias de clase alta que huyeron antes de que el ejército enemigo cercara la ciudad.
Alejandro Magno, expulso a los persas, luego llegaron los romanos. Una vez más, en el 42 a.C., Xanthos resistió, luchando hasta la muerte. Bruto solo pudo capturar a 150 hombres y una mujer, los únicos supervivientes. Luego formo parte del Imperio Bizantino. Mas tarde, en el siglo XII de nuestra era, la invasión árabe, selló el fin de la ciudad. Gracias al trabajo que iniciaron en 1950 arqueólogos franceses, podemos contemplar parte de lo que llego a ser Xanthos. En la zona arqueológica se encuentran retazos de las culturas que dominaron ese espacio. Todo esta mezclado. Cerca del teatro y el Agora, destacan unos pilares funerarios que sustentaban sarcófagos. Los ingleses pasaron y se llevaron algunas “cosillas” para el Museo Británico, los relieves del “Pilar de las Arpías” que he podido ver, son copia.


Calzada - Xanthos
Teatro - Xanthos
Tumbas relieves Londres - Xanthos
Copia relieve  El Pilar de las Arpias - Xanthos

Se conserva, del siglo V a.C., una parte del Pilar de las escrituras, en el que pueden verse las inscripciones más extensas, que se conocen, de la lengua licia. Luego, alejándome del teatro, he seguido un camino que me ha llevado hacia tumbas, sarcófagos y murallas. Plantas y flores han cubierto algunos senderos. En ocasiones sigo el trazo de anteriores caminantes para poder acercarme hasta una tumba o para encontrar el paso que me permita superar los restos de muralla. Parece un juego. Sigue la pista y llegaras a algún sitio interesante. Las tumbas ofrecen un diseño lineal, sin curvas. Solo en algún sepulcro pueden verse representados los troncos que deberían utilizarse para soportar techos.

Pilar con escrituras - Xanthos
Escritura Licia - Xanthos
Tumba - Xanthos
Tumba - Xanthos
Tumba - Xanthos
Tumba - Xanthos

Dejo Xanthos para acercarme a Patara. Me lo han recomendado porque allí se encuentra la playa mas larga del país, 20 kms. Esta en el camino, voy a acercarme. Me llevo una grata sorpresa cuando compruebo que antes de llegar a la playa, he de atravesar una zona arqueológica. En la antigüedad los romanos construyeron un puerto que llego a ser el más importante de Licia pero, durante la Edad Media, se enfango, convirtiéndose en un pantano. En cualquier otro país, esas ruinas serian magnificadas, registrando gran afluencia de visitantes. En Turquía hay tantas, y tan interesantes, que, para la mayoría, Patara es solo una playa. Dejo el Toyota en el camino y me acerco a la Puerta Triunfal de entrada. Cerca, una necrópolis licia. Mas allá, el Teatro. Desde lo alto, contemplo todo el área. Templos, un Odeon, parte de una calzada con columnas, restos de una Basílica, infinidad de fragmentos de piedra, algunos ordenados, que deberían colmar de placer a los aficionados a los rompecabezas. Siguiendo los caminos, voy de un lugar a otro. Viendo la calzada, parcialmente cubierta de agua, y el barro, no del todo seco, de los senderos, pienso que he tenido suerte. Muchos días debe ser imposible acercarse a algunos de estos lugares.

Puerta Triunfal - Patara
Tumba licia - Patara
Teatro y Odeon - Patara
Piedras clasificadas - Patara
Templo - Patara.
Calzada inundada - Patara

P
asada la zona arqueológica, se llega a un aparcamiento. Desde allí a la playa, un paso peatonal de madera, 200 metros, entre arbustos, que evita el agotador caminar sobre arena. Realmente es una gran playa. Aquí hay espacio para todos. Los niños pueden jugar sin molestar a nadie. Claro que en verano la arena debe abrasar. Un único bar-restaurante con limitada oferta. Llego hasta una de las puntas, un enclave rocoso al que subo para poder disfrutar de un buen punto de vista.

Playa - Patara
Bar Restaurante playa - Patara

Sigo por la carretera junto al mar. Excelente anchura y asfaltado, pintada, con arcenes. Algo pesada por las numerosas curvas, encadenadas unas a otras. Las montañas llegan hasta el agua. De vez en cuando, un cañón permite la formación de una playita. Paso por Kalkan, un antiguo puerto pesquero, convertido en refugio de temporada para clases acomodadas. Cuenta con un puerto deportivo. Las laderas de las montanas que lo rodean van cubriéndose de hoteles, villas y apartamentos con excepcionales vistas sobre la bahía. Antes de llegar a Kas, veo cercana la isla griega de Meis, casi pegada a la costa turca. Encuentro un camping, bajo los árboles, junto a la carretera, con wifi, playa propia. Comparto vecindad con tres autocaravanas francesas, muy separadas unas de otras.


Carretera de costa - Licia
Costa - Licia
Playita - Licia
Kalkan
 Isla griega de Meis - Kas.
 Orilla camping - Kas

U
n lugar que no quiero perderme en Licia es Myra, que llego a su esplendor en el siglo II de nuestra era. De esa época es la necrópolis excavada en una pared rocosa que quiero contemplar. Otro gran monumento es el Teatro, de los mejor conservados de Asia Menor. Myra esta cerca de la ciudad de Demre. Es una ciudad prospera gracias a la agricultura industrializada. Grandes extensiones de tierra, están ocupadas por invernaderos en los que, mayormente, se cultivan tomates. También en Demre, se encuentra la sepultura de San Nicolás, nacido en Patara en el año 280. Llego a Obispo de Myra. Después de su muerte, se le atribuyeron varios milagros, creció su devoción. Se le honra como patrón de Rusia, Holanda, Italia y diversas ciudades. De San Nicolás, surge el personaje de Papa Noel. Sus restos descansan en Bari, a donde fueron transportados por unos mercaderes italianos, después de la invasión de los musulmanes.
Es sorprendente encontrarse en una plaza, en el centro de la ciudad, un monumento dedicado a “Baba Noel”, como se le conoce en Turquía. La peregrinación de turistas rusos hasta la iglesia de San Nicolás, antigua Basílica, restaurada por el Zar Nicolás II, en 1862, es incesante. Los grupos se componen de personas que se fotografían junto a “Baba Noel” y de las que, en actitud piadosa, se acercan a tocar el sarcófago vacío de San Nicolás.



Invernaderos - Licia
Turistas rusos Iglesia de San Nicolas - Demre
Iglesia de San Nicolas - Demre
 Fresco Iglesia San Nicolas - Demre
 Mujeres ante la tumba de San Nicolas - Demre
Foto ante Papa Noel - Demre.

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